Ante un conflicto, las primeras decisiones suelen condicionar la calidad de la prueba y las alternativas disponibles. Estas pautas ofrecen un esquema inicial para ordenar la situación.
1. No alterar antes de registrar
Antes de reparar, conviene fotografiar, filmar y, si es posible, obtener un informe técnico que describa la patología y su probable antigüedad.
2. Identificar la causa
El síntoma visible no siempre coincide con el origen. Una mancha de humedad puede provenir de una cañería, una fachada, una terraza o una unidad vecina.
3. Notificar
La comunicación al vendedor o responsable debe ser clara, describir el defecto, reservar derechos y permitir una inspección sin demoras indebidas.
4. Cuantificar
Además del costo de reparación, puede existir pérdida de uso, daño a bienes, gastos de diagnóstico o disminución del valor.